Expertos explican qué efectos tienen
realmente los tés en el metabolismo, el apetito y la pérdida de peso.
Quien está intentando bajar de peso probablemente ya ha oído que ciertos tés “aceleran el metabolismo” o ayudan a “quemar grasa”. La idea resulta tentadora — al fin y al cabo, se trata de una bebida simple, accesible y fácil de incluir en el día a día.
Pero, en la práctica, los tés no
funcionan exactamente así. Según el médico nutrólogo Nataniel Viuniski,
magíster en nutrición y alimentos y miembro del Consejo para Asuntos
Nutricionales de Herbalife, el té puede ser un aliado en el proceso de pérdida
de peso, pero no es el protagonista en ese sentido.
“El adelgazamiento ocurre cuando
hay un conjunto de hábitos bien estructurados, como una alimentación
equilibrada y la práctica de actividad física, que generan un déficit calórico,
además de un sueño adecuado y constancia a lo largo del tiempo”, explica.
A continuación, descubra qué es
mito y qué es verdad:
El té adelgaza por sí solo
Mito
A pesar de estar muy asociado a
la pérdida de peso, ningún té es capaz de provocar adelgazamiento de forma
aislada.
Algunas variedades — como el té
verde, negro y mate — contienen compuestos bioactivos, como la cafeína, que
pueden aumentar levemente el gasto energético, mejorar el enfoque y ayudar a
prolongar la disposición durante el día o incluso en la práctica de actividad
física. En teoría, esto puede contribuir a un gasto calórico un poco mayor.
El punto es que este efecto es
discreto e insuficiente para generar una pérdida de grasa significativa por sí
solo.
“Los tés pueden contribuir, pero
no sustituyen una estrategia bien estructurada que incluye cambios en la
alimentación y en el estilo de vida”, refuerza el especialista.
Los tés pueden aportar beneficios
para la salud más allá del adelgazamiento
Verdad
Aunque el impacto en el peso sea
limitado, los tés — especialmente los derivados de la planta Camellia
sinensis, como el té verde — han sido estudiados por sus posibles efectos
en la salud.
Metaanálisis publicados en el British
Journal of Nutrition sugieren que el consumo regular
de la bebida puede contribuir a una leve reducción de la presión arterial a lo
largo de algunas semanas.
Por su parte, un análisis en Nutrition
& Metabolism indica que el té verde puede reducir discretamente la
glucosa en ayunas, aunque sin impacto relevante en marcadores más amplios de
control glucémico.
Estudios con grandes poblaciones, publicados en el American
Journal of Clinical Nutrition y en el Annals of
Internal Medicine, también asocian el consumo regular de té con un menor
riesgo de enfermedades cardiovasculares, como el ACV, e incluso con una menor
mortalidad general. Aun así, es importante tener cautela al interpretar
estos estudios, ya que muestran asociación, no necesariamente una relación de
causa y efecto.
Endulzar el té con edulcorante
perjudica el adelgazamiento
Mito
Existe una preocupación común de
que los edulcorantes puedan estimular la liberación de insulina o “confundir”
el metabolismo, perjudicando el adelgazamiento. Sin embargo, hasta el momento,
la evidencia más sólida no respalda esta hipótesis.
Una revisión sistemática con
metaanálisis publicada en el European
Journal of Clinical Nutrition muestra que
los edulcorantes no calóricos tienen un efecto neutro sobre la glucemia y la
respuesta insulínica en la mayoría de las personas.
Además, un metaanálisis en el Journal
of Endocrinological Investigation señala que
sustituir el azúcar por edulcorantes puede ayudar a reducir la ingesta calórica
diaria — lo que puede favorecer el control del peso, especialmente a largo
plazo.
“Por otro lado, el edulcorante
puede estimular el hábito de buscar el sabor dulce, lo que puede dificultar el
cambio de patrón alimentario en algunas personas”, comenta Viuniski.
Los tés pueden consumirse sin
restricción
Mito
El hecho de que sean naturales no
significa que los tés puedan consumirse libremente, sin ningún cuidado.
Los tés con cafeína, como el
verde, negro y mate, pueden causar efectos como ansiedad, palpitaciones,
irritación gastrointestinal e insomnio, especialmente en personas más sensibles
o cuando se consumen en exceso. “Por eso, es importante evitar su consumo al
final del día, sobre todo en personas más sensibles a la cafeína”, orienta el
nutrólogo.
Además, los productos que alegan
efectos “detox” o efecto laxante requieren atención. Pueden provocar pérdida
excesiva de líquidos y minerales, causar molestias intestinales y, cuando se
usan con frecuencia, incluso perjudicar el funcionamiento natural del
intestino.
“Mujeres embarazadas, personas
con enfermedades crónicas — como hipertensión, problemas cardíacos o renales —
y quienes usan medicamentos de forma continua deben tener un cuidado redoblado,
ya que algunas plantas pueden interactuar con fármacos o agravar condiciones de
salud”, añade Viuniski. En estos casos, es importante consumirlos bajo la
orientación de un médico o nutricionista.
Incluir té en la rutina puede ser
una estrategia saludable
Verdad
Cuando se utiliza bien, el té
puede ser un aliado interesante dentro de una rutina orientada al
adelgazamiento y a la salud.
Contribuye a la hidratación,
puede sustituir bebidas calóricas — como refrescos y jugos industrializados — y
además aporta compuestos con potencial antioxidante y efectos metabólicos
leves.
Una forma práctica de consumo es
adaptar el tipo de té al momento del día:
·
opciones con cafeína, como té verde, negro o mate, por
la mañana o antes de la actividad física.
·
versiones sin cafeína, como manzanilla o anís, por la
noche, para no interferir en el sueño.
La recomendación general es
mantener un consumo moderado — alrededor de hasta 1 litro al día, ajustando
según la tolerancia individual.

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