Este año me propuse algo distinto: sacar tiempo para invertir en mí. Para hacer, por fin, esas cosas que había aplazado durante tanto tiempo. Desde compartir el evangelio, vencer mi miedo a hablar en público, hasta aprender a manejar y obtener mi licencia. Mi primer paso fue salir de mi zona de confort y hacer un compromiso firme conmigo misma: cumplir con esa pequeña lista de deseos, tan diversa como honesta. Y entonces, casi como una señal, apareció esa publicación en Instagram: Cursos de verano Exprésate en la Ciudad de las Artes . Sin pensarlo demasiado, me inscribí en todo lo que pude y esperé, con bastante ansiedad, ese correo de confirmación. Había para escoger un sinfín de cursos que abarcaban distintas disciplinas como danza, teatro, música, fotografía y artes plásticas. El día programado para iniciar las clases inevitablemente llegó, pero todavía no había ningún correo confirmando mis clases. Llegué a la terminal de transportes; todavía era temprano. ...
Blog Digital de noticias