El 30 % de las fake news en internet ya están relacionadas con la alimentación y circulan siete veces más rápido que las reales
Un nuevo informe de LLYC analiza cómo la desinformación erosiona la confianza en la cadena alimentaria y propone una metodología basada en la evidencia científica para frenar las noticias sin sustento. Casos como la crisis de las fresas de Marruecos, el panga o el aceite de palma demuestran el impacto económico y reputacional inmediato de las narrativas falsas. La conversación pública sobre salud y alimentación ha dejado de basarse exclusivamente en la ciencia para verse influida por mensajes emocionales y mentiras que se propagan de forma viral. El informe Salud, alimentación y fake news , presentado por la agencia de comunicaciones LLYC, menciona que el 30 % de las noticias falsas que circulan en internet están relacionadas con la alimentación y se difunden hasta siete veces más rápido que la información verificada. En un entorno de infoxicación —o sobrecarga informativa— la falta de criterios claros está generando una erosión progresiva de la confianza en la cadena alimen...